Las pequeñas ciudades se quejan por la movilidad de los Policías Locales

Las pequeñas ciudades aragonesas no están dispuestas a seguir sirviendo como lugares de formación de policías locales y, después, quedarse sin agentes porque estos piden -y logran- trasladarse a las capitales. Esa formación -advierten- supone un coste para sus ayuntamientos, del que luego se benefician las grandes ciudades. La situación se arrastra desde hace años, pero algunos municipios han decidido movilizarse para poner fin a este problema. Como mínimo, reclaman que se establezca una compensación económica para cubrir los trastornos que les ocasionan estos frecuentes traslados de policías locales, cuya formación han costeado los pequeños y medianos ayuntamientos en los que empiezan a trabajar.

policias_localesEl Ayuntamiento de Tarazona está liderando las reivindicaciones, a las que se han sumado también otras localidades aragonesas, entre ellas Calatayud, la mayor ciudad de Aragón después de las tres capitales de provincia. El alcalde de Tarazona, Luis María Beamonte, insiste en que es necesario que se arbitre «una compensación económica a los ayuntamientos que hayan formado a un policía local que, en un período de tiempo, ejerce su derecho de movilidad laboral» y se traslada a otra ciudad.
Año tras año, decenas de agentes se han trasladado a grandes ciudades tras haberse formado en municipios medianos. Beamonte destaca que no se va en contra del derecho a la movilidad geográfica de los policías. Explica que lo que reclaman es compensar los problemas que origina a los ayuntamientos pequeños y medianos. «Es momento de buscar fórmulas que permitan la movilidad de los policías locales y, a la vez, se puedan compensar las cantidades invertidas en la formación de estos puestos por un ayuntamiento como puede ser el de Tarazona».
Consideran que la solución ha de darla el Gobierno aragonés, en ejercicio de sus funciones de tutela y coordinación de las policías locales de la Comunidad. Para ello se ha instado a la Federación Aragonesa de Municipios y Provincias (FAMP) a que elabore una propuesta que deberá elevar al Gobierno autónomo.
Beamonte explica que «es muy frecuente ver cómo un ayuntamiento forma a un policía y al poco tiempo solicita el traslado a otro municipio que quizás ofrezca mejor salario».
Consideran que es buen momento para abordar este problema, ahora que se está tramitando la nueva Ley de Policías Locales de Aragón. De momento, el artículo 28 del anteproyecto de ley establece que, para solicitar un traslado, el policía deberá acreditar una antigüedad mínima de dos años en su puesto de origen.
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