Las pequeñas ciudades se quejan por la movilidad de los Policías Locales

Las pequeñas ciudades aragonesas no están dispuestas a seguir sirviendo como lugares de formación de policías locales y, después, quedarse sin agentes porque estos piden -y logran- trasladarse a las capitales. Esa formación -advierten- supone un coste para sus ayuntamientos, del que luego se benefician las grandes ciudades. La situación se arrastra desde hace años, pero algunos municipios han decidido movilizarse para poner fin a este problema. Como mínimo, reclaman que se establezca una compensación económica para cubrir los trastornos que les ocasionan estos frecuentes traslados de policías locales, cuya formación han costeado los pequeños y medianos ayuntamientos en los que empiezan a trabajar.

policias_localesEl Ayuntamiento de Tarazona está liderando las reivindicaciones, a las que se han sumado también otras localidades aragonesas, entre ellas Calatayud, la mayor ciudad de Aragón después de las tres capitales de provincia. El alcalde de Tarazona, Luis María Beamonte, insiste en que es necesario que se arbitre «una compensación económica a los ayuntamientos que hayan formado a un policía local que, en un período de tiempo, ejerce su derecho de movilidad laboral» y se traslada a otra ciudad.