Algunos aspectos de los delitos por conducir sin permiso o licencia

Fuente: http://fboiso.blogspot.com/

Con lo hasta ahora dicho con respecto al nuevo permiso de conducir de la clase AM no queda totalmente cerrado este tema en el ámbito penal.  Aún es posible hacer algunas precisiones que no solo afectan a este permiso sino que se hace extensivo a todos los delitos del artículo 384 del Código Penal.

Autoría y participación.

En primer lugar habría que decir que conducir careciendo de permiso de conducción es un delito de propia mano, es decir, que sólo puede ser cometido por la persona que conduce un vehículo a motor o un ciclomotor sin que haya obtenido nunca un permiso o una licencia de conducción.  Para determinar el sujeto activo del delito hay que acudir a la definición de conductor recogida en el Anexo I de la Ley de Seguridad Vial, donde se establece que sería la persona que maneja el mecanismo de dirección o va al mando del vehículo. En los vehículos que circulen en función de aprendizaje de la conducción, se considera conductor a la persona que está a cargo de los mandos adicionales.
Como se trata de conducir, y no solo de estar situado ante los mecanismos de dirección o de mando del vehículo, es necesario que la acción suponga un desplazamiento del vehículo durante un determinado tiempo.
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Permisos de conducir comunitarios y sistema de puntos

El Tribunal Supremo en una relativamente reciente sentencia (de 04 de junio de 2009) desestima un recurso contencioso-administrativo interpuesto por la Asociación AUTOMOVILISTAS EUROPEOS ASOCIADOS (AEA) contra el Real Decreto 62/2006, de 27 de enero, por el que se modifica el Reglamento General de Conductores aprobado por Real Decreto 772/1997, de 30 de mayo.
El Tribunal Supremo reconoce en dicha sentencia lo siguiente:
El Real Decreto 62/2006, de 27 de enero por el que se modifica el Reglamento General de Conductores se dictó para dar cumplimiento a una sentencia del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas de 09/09/2004, que declaraba contrarios al Derecho Comunitario las normas que obligaba a los nacionales de los Estados miembros de la Unión Europea, que adquiriesen su residencia en España, a inscribir sus permisos de conducir en las correspondientes jefaturas de tráfico y señalando que dicha inscripción solo puede tener carácter facultativo y no obligatorio. La sentencia también recogía la posibilidad de que los Estados miembros podrían proceder a la inscripción de los permisos cuando un conductor cometiera en el territorio del estado de acogida, y por primera vez, una infracción que pueda dar lugar a la restricción, suspensión, retirada o la anulación del derecho a conducir.